sábado, 14 de mayo de 2016

¿Cómo educamos hoy?

Propuestas para el aula.

El cuento es uno de los materiales con que cuenta el docente para ser utilizado como base para el desarrollo del lenguaje pero también para formar lectores críticos, autónomos y competentes. El cuento es un relato breve de hechos imaginarios, de carácter sencillo, con finalidad moral o recreativa, que estimula la imaginación y despierta la curiosidad. Es el principal motivador para iniciar una serie de aprendizajes escolares y se deben seleccionar de acuerdo a las etapas por la que los niños y niñas atraviesan. Los cuentos permiten a los alumnos y alumnas:
Comprender hechos, sentimientos de otros.
Convertir lo fantástico en real.
Identificarse con los personajes.
Dar rienda suelta a su fantasía, imaginación, creatividad.
Suavizar tensiones y resolver estados conflictivos.


Para trabajar en el aula el tema de la Dictadura Militar en nuestro país podemos utilizar como recurso algunos cuentos que fueron prohibidos durante el proceso o bien que fueron escritos luego del mismo y que poseen una fuerte representación de ese periodo de nuestra historia. Se trata de historias que llevarán a los niños y niñas a encontrarse con sentimientos, emociones, miedos, dificultades.

A continuación mencionamos algunos libros que pueden ser utilizados por el/la docente para abordar esta temática con los alumnos y alumnas desde el inicio de su escolaridad.


“Un elefante ocupa mucho espacio” de Elsa Borneman
“El pueblo que no quería ser gris” de Beatriz Doumerc
“Un monte para vivir” en “Cada cual se divierte como puede” de Gustavo Roldán
“La torre de cubos” de Laura Devetach
“El hombrecito verde y su pájaro” de Laura Devetach
“La planta de Bartolo” de Laura Devetach
“Había una vez un tirano” de Ana María Machado





Memoria en las aulas

Memoria en las aulas:
El control sobre el sistema educativo Una de las preocupaciones iniciales del gobierno militar en materia educativa fue ejercer un control pleno sobre el sistema educativo. Dos días después del golpe de estado del 24 de marzo de 1976, el delegado militar ante el Ministerio de Cultura y Educación, Contraalmirante César Guzzetti, designaba delegados militares en todas las direcciones nacionales y generales del ministerio. Esta resolución revelaba la preocupación inmediata de la Junta Militar por tomar el control del aparato burocrático educativo.
La estructura del sistema, durante el período 1976 – 1983, la cartera educativa fue una de las que experimentó una mayor rotación de ministros.
A la desaparición y secuestro de estudiantes y docentes la acompañó la expulsión de maestros y profesores, el control de los contenidos, la prohibición de libros, el control de las actividades de los alumnos, padres y docentes, y la regulación de los comportamientos visibles (ropa, cortes de pelo, etc.) que se extendieron a lo largo de todo el período.

Disposiciones disciplinarias para los alumnos de los establecimientos de Enseñanza Media Y Superior.
Son deberes de los alumnos:

1 Mantener las normas de corrección de su conducta dentro y fuera del Establecimiento, particularmente en los alrededores del mismo.
2 Observar las siguientes normas en cuanto a la vestimenta a) ALUMNOS b) ALUMNAS -Cabello corto -Sin pintura -Saco o campera -Cabello recogido -Camisa -Guardapolvo a la rodilla -Corbata -Mocasines o zapatos (se prohíbe el uso de zapatillas) -Pantalón -Prohibido el uso de bermudas -Zapatos (se prohíbe el uso de zapatillas) 
NO SE PERMITIRÁ LA ASISTENCIA A CLASE Y SE COMPUTARA LA CORRESPONDIENTE INASISTENCIA A LOS ALUMNOS QUE NO OBSERVEN LAS NORMAS SOBRE VESTIMENTA. 
3 Está prohibido a los alumnos: 
-Entrar en aulas distintas a las que cada uno tiene asignadas y permanecer en ellas durante el recreo. 
-Tomar parte de indisciplina colectiva. La falta a esta norma ocasionará la expulsión inmediata por UN AÑO O MAS según su gravedad.
-Llevar al establecimiento libros, publicaciones o papeles que no tengan relación con sus estudios. 
-Se considerarán como actos de indisciplina colectiva la posesión y/o difusión de volantes o publicaciones de carácter político. 
-Se prohíbe exhibir insignias, divisas, emblemas o distintivos que resulten lesivos a nuestra organización institucional o a las autoridades del estado (…) 

Me doy por notificado de la presente reglamentación interna de las Escuelas Medias de la Universidad Nacional del Sur. 
…………………………… Firma del padre, tutor o encargado o alumno mayor de edad

Información extraída de:
                              Documento de la época:
Calendario Escolar Único: distribución de la actividad escolar en el año 1977
http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/documentos/EL003869.pdf
Calendario Escolar Único: distribución de la actividad escolar en el año 1981

Invasión a las Islas Malvinas


"Fue entonces la hora de la insensata invasión a la islas Malvinas. El general Benjamín Menéndez fue el jefe de la incursión.
_¿Fue lógico, descabellado, bien o mal planificado...?
_Hay una imprevisión, hay una falla de apreciación cuando se plantean los supuestos. Esos supuestos son: Inglaterra está comprometida con la OTAN y con su situación política interna. A Inglaterra le cuesta mucho dinero sostener Malvinas y van a querer sacárselas de encimas. En ese planteo actuaron nuestros expertos diplomáticos en la política exterior. Cuando recrudece el conflicto en Georgias, el entonces canciller Costa Méndez plantea la recuperación de Malvinas para mantener el factor sorpresa  y la acción incruenta. Hubo un apuro muy grande. Eso conllevaba problemas de equipamiento militar estratégico. Los planes eran solo para la ocupación y cinco días más. El resto no estaba preparado, no estaba estudiado."

-Breve Historia Argentina, Cap.XV, Pacho O´Donnell-

Nacimiento de la cuestión de las Islas Malvinas

La ocupación británica de las islas Malvinas
Fue una operación militar del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda que el 3 de enero de 1833 tomó el control de esas islas luego de que el 20 de diciembre de 1832 la corbeta estadounidense USSLexington destruyera las defensas militares del asentamiento argentino de Puerto Soledad, en la isla homónima. A pesar de estar en relaciones de paz con la Confederación Argentina, el Reino Unido, con dos buques de guerra desalojaron a la guarnición argentina de 26 soldados, quienes se marcharon dos días después. Desde entonces, las islas han estado bajo dominio británico, excepto durante el breve período de la Guerra de Malvinas en 1982.
El Gobierno de la República Argentina considera que el 3 de enero de 1833, «las islas fueron ocupadas por fuerzas británicas que desalojaron a la población (de origen argentino) y a las autoridades argentinas allí establecidas legítimamente, reemplazándolas por súbditos de la potencia ocupante». Las autoridades argentinas reclamaron inmediatamente la agresión injustificada llevada a cabo en tiempo de paz y amistad entre las dos naciones, continuando hasta la actualidad de forma diplomática.
La posición del Reino Unido hasta la actualidad es que los habitantes de origen británico no han indicado un deseo de cambio, y que no existen temas pendientes por resolver en relación con las islas. Justamente, el Reino Unido basa su posición en su administración continua de las islas desde 1833.




"Los lápices siguen escribiendo"

La Noche de los lápices 

A mediados de septiembre de 1976 en la ciudad de La Plata un grupo de estudiantes secundarios fue secuestrado por las Fuerzas Armadas. Entre ellos estaban: Francisco López Muntaner, María Claudia Falcone, Claudio de Acha, Horacio Ángel Ungaro, Daniel Alberto Racero, María Clara Ciocchini, Pablo Díaz, Patricia Miranda, Gustavo Calotti y Emilce Moler.

Durante su secuestro, los jóvenes fueron sometidos a torturas y vejámenes en distintos centros clandestinos. La mayoría de los jóvenes tenían militancia política. Muchos habían participado, durante la primavera de 1975, en las movilizaciones que reclamaban el BES (Boleto Estudiantil Secundario), un beneficio conseguido durante aquel gobierno democrático y que el gobierno militar de la provincia fue quitando de a poco –subiendo paulatinamente el precio del boleto- a partir del golpe del 24 de marzo de 1976. Por otro lado, buena parte de los estudiantes integraba la UES (Unión de Estudiantes Secundarios) y la Juventud Guevarista, entre otras organizaciones.El episodio fue conocido porque alcanzó resonancia pública durante el Juicio a las Juntas Militares, en el año 1985, cuando Pablo Díaz, uno de los jóvenes sobrevivientes, narró su historia ante la justicia. Además Díaz participó de la creación del guion que llevó la historia al cine en 1986, en el film homónimo. Cuatro de los estudiantes secuestrados sobrevivieron a las posteriores torturas y traslados impuestos por la dictadura.

La noche de los lápices funcionó como una bandera para los centros de estudiantes que volvieron a abrirse o se conformaron por aquel entonces. El episodio estaba protagonizado por jóvenes estudiantes, lo que provocaba –y provoca- una fuerte identificación y el peso del relato estaba en la lucha estudiantil por el boleto de 1975, una causa que puede convocar adhesiones aún hoy en día.

Vídeo relacionado: 

Película completa:

Guerra a la educación pública

Guerra a la educación pública


Tres flagelos asediaron a la educación a partir del golpe militar que derrocó a Isabel Perón en 1976: la represión dictatorial, el desastre económico social y la política neoliberal. Estos factores sumados produjeron la situación más grave vivida en cien años de educación pública en Argentina, echaron abruptamente del sistema educativo a los nuevos pobres y aumentaron los problemas endémicos como la deserción escolar y la repitencia. El síntoma más grave fue la reaparición del analfabetismo.

El 24 de marzo de 1976 se produjo el golpe de Estado, apoyado por sectores civiles adversos a los cambios. [...] la dictadura consideró a la educación como un campo que había sido especialmente apto para el florecimiento de la "subversión". Para contrarrestar tal antecedente, supo establecer una profunda coherencia entre la política económico-social, la represión y la educación. [...] comenzó e estrechamiento del Estado y la privatización de la función pública, el deterioro del empleo público, el desmantelamiento de la industria nacional y la destrucción de la producción cultural propia. 

(Qué pasó en la educación Argentina- Adriana Puiggrós)

jueves, 5 de mayo de 2016

El 24 de marzo de 1976 las Fuerzas Armadas protagonizaron en la Argentina un nuevo golpe de Estado. Interrumpieron el mandato constitucional de la entonces presidenta María Estela Martínez de Perón, quien había asumido en 1974 después del fallecimiento de Juan Domingo Perón. El Madrugada del 24 de marzo de 1976, Plaza de Mayo, Buenos Aires. Héctor Osvaldo Vázquez. 4 gobierno de facto, constituido como Junta Militar, estaba formado por los comandantes de las tres armas: el general Jorge Rafael Videla (Ejército), el almirante Emilio Eduardo Massera (Marina) y el brigadier Orlando Ramón Agosti (Aeronáutica). La Junta Militar se impuso como la máxima autoridad del Estado, atribuyéndose la capacidad de fijar las directivas del gobierno, designar y reemplazar a la Presidenta y a todos los otros funcionarios. La madrugada del 24, la Junta Militar difundió un comunicado en todo el país en el que afirmaba que asumía la conducción del Estado como parte de «una decisión por la Patria», «en cumplimiento de una obligación irrenunciable», buscando la «recuperación del ser nacional» y convocando al conjunto de la ciudadanía a ser parte de esta nueva etapa en la que había «un puesto de lucha para cada ciudadano». Las tres armas se repartieron para cada una el 33% del control de las distintas jurisdicciones e instituciones estatales (gobernaciones de provincias, intendencias municipales, ministerios, canales de TV y radios). El país fue dividido en Zonas, Subzonas y Áreas que coincidían con los comandos del Cuerpo del Ejército. De esta forma se organizó la tarea represiva sobre lo que la dictadura llamó el «accionar subversivo». Gran parte de la sociedad recibió el golpe de Estado en forma pasiva, otros lo apoyaron decididamente y algunos sectores lo resistieron. La dictadura buscó implementar una feroz represión para disciplinar a la sociedad en un contexto caracterizado por la creciente organización y movilización social, cultural y política. Como su propio nombre lo indica, el Proceso de Reorganización Nacional buscaba rediseñar la sociedad en su conjunto, transformarla en el plano político, económico, social y cultural. La dictadura se propuso así eliminar cualquier oposición a su proyecto refundacional, aniquilar toda acción que intentara disputar el poder.